David y Maria han construido en Playa Cerritos, Baja California Sur, un pequeño santuario prácticamente con sus propias manos. Un proyecto que, más allá de ofrecer alojamiento, refleja una filosofía de vida en la que la naturaleza, la aventura y la comunidad ocupan un lugar especial.
He tenido la oportunidad de hospedarme con ellos en dos ocasiones y, en ambas, he podido ser testigo de algo que merece la pena destacar: el enorme esfuerzo que dedican a construir su sueño. Es difícil no admirar la pasión y el compromiso con los que trabajan día tras día para hacer crecer este lugar.
Pero Libra no destaca únicamente por su historia. Tiene uno de los ambientes más encantadores que he encontrado durante mis viajes. Es de esos lugares donde te sientes cómodo desde el primer momento, donde puedes conocer viajeros de distintas partes del mundo, compartir experiencias o simplemente disfrutar de la tranquilidad del entorno.
Y si lo tuyo es la aventura, también encontrarás opciones para disfrutar del Pacífico. El hostal ofrece clases de surf en sus propias instalaciones, además de renta de tablas para quienes ya tienen experiencia y quieren aprovechar las olas de Cerritos.
Mi experiencia: Libra es mucho más que un lugar donde pasar la noche. Es el resultado del esfuerzo de dos personas que decidieron construir un proyecto a su manera, y eso se percibe en cada rincón.